Hay un monte delante,
al venir a tu presencia
Aunque mi corazón desea de Ti.

Sin saber porqué mis oraciones,
parecieran caer,
cada sílaba dicha ante Ti.

Me postro ante tu trono,
cansado de llorar,
cansado de olvidar tu obra en mí,

Siempre has venido a rescatarme
Cuando débil fui
Agotado de todo este afán

Pero cierro mis ojos,
siento tu tierno abrazo
De la mano me llevas ante Ti.

Tu perdón me trae a tu trono,
y te escucho decir
con amor que yo nunca conocí:

“Siempre vencerás,
de las pruebas tú saldrás
Yo te lleno de mi amor
y mi gracia yo te doy.

Me encontrarás al buscar – me
si me buscas de todo corazón
sin condición.

Si tu ves que el ca – mi – no
nunca parece terminar
Allí voy a estar.

Si te sientes muy le – jos
de tu hogar celestial,
solo no estás.

Nunca te dejaré,
Búscame de
corazón…